Traduce nuestros posts

viernes, 25 de mayo de 2012

La falsa historia de cómo murió Abdón Calderón



Una de las leyendas heroicas y quizá hasta fantasiosas, más conocidas por los ecuatorianos, es sin duda la muerte de Adbón Calderón, apodado como el 'Héroe Niño'. Este guerrero ecuatoriano participó en la Batalla del Pichincha del 24 de mayo de 1822, junto a otros soldados más como el Mariscal Antonio José de Sucre y el legendario libertador Simón Bolívar; donde el ejército ecuatoriano derrotó a las tropas españolas que significó la libertad definitiva del yugo español.

Calderón inició desde sus 16 años de manera voluntaria al ejército liderado por Antonio José de Sucre, luego fue ascendiendo de cargo hasta llegar a ser teniente coronel de la Tercera Compañía del Batallón Yaguachi. Sin embargo, la historia nacional a lo largo de los años nos ha hecho creer una  figura de Abdón Calderón al  puro estilo de una película de Hollywood sobre cómo realmente murió el 'Héroe Niño'.


Versión que nos enseñaron en las escuelas: (Libro Terruño para 3er. grado de escuela). "Calderón va a la cabeza de sus compañeros,  mandaba la Tercera Compañía de "Yaguachi", recibió un disparo en el brazo derecho; vuelve a la carga, pero otra bala le impacta en el brazo izquierdo y lo destroza. Dice: -para vencer al enemigo no se necesitan brazos-. Pero una bala atraviesa en uno de sus muslos y cae de rodillas al suelo, sin embargo, no se desmaya el Héroe Niño. Por fin las tropas españolas huyen montaña abajo y viene la alegría y expresa: -hemos vencido, ahora ya puedo morir en paz-. En ese momento otra bala le rompe la pierna y rueda, todavía con vida pero abrazado a la bandera nacional". 

¿Todavía creen en este cuento?. Pues desafortunadamente, esa es la historia que nos enseñaron en las escuelas. Fue el periodista-escritor Manuel J. Calle, quien en su libro 'Leyendas del tiempo heroico', plasma esta versión dibujándonos imaginariamente a un Abdón Calderón, casi niño, que fue un mártir en el campo de batalla al recibir tantas balas y cañonazos y que para la ingenuidad de muchos, ese soldado seguía vivo. 

¿No creen que esas balas o cañonazos de hierro serían capaz de matar a una o varias personas?. Es lo más lógico. Pero en el cuento de Manuel J. Calle, Calderón aguantó como macho esos balazos hasta llegar a tal punto de tomar la bandera nacional con la boca, para minutos después morir en el campo de batalla. 

Ahora que ya estamos grandecitos nos damos cuenta que esa historia solo sirve para película de Hollywood, pues cuando éramos pequeños, el magisterio nacional siempre nos mantuvo engañados hasta la actualidad.

Versión real sobre su muerte: (Según Historiadores). "Para exaltar el sentido patriótico de los ecuatorianos, Manuel J. Calle, escribe una versión tan irreal y absurda de su muerte que al fin y al cabo la gente termina enterándose que no fue así y niegan a leerlo, pero realmente Abdón Calderón fue un héroe", menciona el historiador Enrique Ayala Mora. 


Abdón Calderón no murió en el campo de batalla, como nos ha hecho creer los libros de historia; pero le impactó una bala de cañón de metralla, que se dispersó por todo su cuerpo y le causó heridas múltiples. 

"Cuatro heridas que le fue causada en todo su cuerpo y que fue retirado del campo de batalla aún contra su voluntad y al fin terminó en el hospital", cuenta Enrique.

El 'Héroe Niño' fue llevado al Hospital San Juan de Dios en Quito, donde se lo colocó en lechos o camas empotradas en la pared. Abdón Calderón falleció por complicación doble de comida dañada que había ingerido antes de la batalla y la infección se le desarrolló con las heridas que tenía, lo que provocó una disentería (diarrea dolorosa con sangre y mucosidad e inflamación del intestino) y deshidratación. El teniente Calderón murió cuatro días después de la Batalla del Pichincha, 62 días antes de que cumpla los 18 años de edad.

A Calderón lo consideran un héroe no por la falsa leyenda que nos han hecho creer a lo largo de la historia; sino por su entrega al servicio militar, su liderazgo y lucha en los campos de batalla, sobre todo en la que generó la independencia del yugo español, a tan corta edad.  Fue ascendido luego de su muerte al rango de Capitán, por orden del libertador Simón Bolívar y dispuso que fuera considerado como un héroe.

No era necesario que esa realidad sea exagerada de manera tan absurda, ni que tampoco se continúe enseñando esa versión en las escuelas del Ecuador. El Captián Abdón Calderón, deja sin duda una enseñanza a todos los jóvenes de la patria, para que aprendan a defenderla y a derramar sangre en el campo de batalla. La recompensa será estar en las páginas de la historia nacional, nombrado merecidamente con todo un héroe.





Publicar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...